martes, 9 de octubre de 2012

Día 2: Lo complicado del proceso es la distancia que hay entre mi hogar y la oficina: 25 km, dentro de la Ciudad de México. Tráfico, comer fuera diario, días laborales de 9 am a 6:30 pm, eventos. Y aún así me tengo que hacer tiempo para ir al gimnasio, cuidar mi alimentación, hacer súper. La verdad la noche de hoy estaba a punto de resistirme al entrenamiento; pero agradezco a que hubo más trabajo y una salida complicada por tanta lluvia que la única forma de llegar a un punto lejano a la oficina era el camino al gimnasio. Hoy me enteré que en el club están haciendo una cruzada sumando kilómetros para una causa noble contra el cáncer de mama, así que mis 7,000 metros de cardio tuvieron un destino positivo. Mañana aportaré otros tantos. La foto de hoy, justo de mi carrera del domingo, definitivamente es un recordatorio de seguir la receta del doctor: comer bien, entrenarme bien. Si quiero mi 3:30, debo estar comprometida conmigo misma y hacer algunos sacrificios. Pero el resultado final lo valdrá. Día dos, done. Con estrellita en la frente.

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