martes, 9 de octubre de 2012

Día 1:
La historia es sencilla: llevo tres años haciendo ejercicio casi todos los días. El 15 de junio de 2009, decidí que era suficiente de sedentarismo y acumular kilos en mi persona, así que hice un cambio de vida. Corté a mi novio comepizzas, entré al gimnasio y le bajé a los carbohidratos. Bajé de peso. Corrí mi primera carrera de 10K sin mucha preparación en octubre de ese año, la hice en una hora. Me encantó. En 2010 participé en algunas carreras, pero hacía ejercicio como loca y ya no estaba bajando de peso "porque podía comer todo lo que podía por tanto correr"(ajá). Subí de nuevo algunos kilos. Subí mi tiempo de carrera a 1:15 hrs en 10K. Un día, en una revista, leí el artículo de una chica que hacía triatlones, estaba tan gordita que no se le notaba tanto ejercicio y harta de ello (porque tenía mi mentalidad de comer como loca-hacer ejercicio como loca) decidió entrar con nutrióloga, entrenador y voilá: su cuerpo se volvió fit.
Comencé a entrenar con Carlos Velázquez (@coachdefitness en twitter) y la primera vez nada más no pude. Me dio flojera y seguí con mi "método". En noviembre de 2010, después de leer la revista, le volví a llamar para decirle "ahora sí", él me dijo que estaba bien pero que forzosamente necesitaba mejorar mi alimentación para que se me notara. Y así, un día, conocí a mi nutrióloga estrella: Mariana Camarena (@nutricionactiva en twitter). Tenía miedo porque yo soy adicta a la comida (¡muy adicta!) y nadie me creía que podría bajar, excepto ella. Sentí desde el día 1 su confianza, más la motivación que tenía y el entrenar con @coachdefitness al final fueron la mezcla perfecta. Al día de hoy he bajado más de 15 kilos, llevo muchas carreras de 10K, cinco medios maratones y dos maratones completos. Me muero de ganas de hacer un triatlón. Bajé mi tiempo de 1:15 hrs a 56 minutos en 10K. Ahí van los resultados. Platicaba con un amigo la semana pasada sobre que por causas de fuerza mayor no pude ir a Chicago este año y me dijo - ¿Por qué no te planteas el reto de correr Chicago en 3 horas 30 minutos para calificar a Boston?-. "Ajá, si claro" pensé, pero me plantó la semillita de la duda. El domingo, durante el medio de Querétaro, mientras iba corriendo pensé "¿y como por qué no hacerlo?". Es así como ayer decidí que durante un año estaré entrenando, comiendo y preparándome para bajar mi tiempo a 3:30. En eso consiste la #operacion330. Quiero llegar a mi tercer piso de vida cumpliendo un reto más. En 365 días espero cambios, retos, avances. Todo depende de mi y lo haré. Esa es mi historia. Regresando al reto, el resumen de mi día 1: - Comí perfectamente. Cené ensalada (raro en mi) y controlé el hambre. Soy la única persona en este mundo que sufre chocolate craving por las noches, ¡ja! Creo que para evitar la tentación, guardaré mi colección de chocos fuera de mi cuarto. @nutricionactiva estará orgullosa de mi día, jeje. - Tenía descanso, pero entre que le di la noticia a @coachdefitness y mi nuevo entrenamiento, decidí nadar. Hasta el momento, todo tranquilo. Hay todo un camino por recorrer, pero ya di el primer paso. ¡Qué emoción!

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